Servicio de Salud

Viña del Mar - Quillota

Miércoles 2 de septiembre de 2026

Plan AURA inicia atención psicológica para personas afectadas por el megaincendio de 2024

La iniciativa contempla inicialmente, la atención de 250 personas de los sectores más afectados de Viña del Mar y Quilpué. El programa articula el trabajo de la Delegación Presidencial Regional, el Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca, la Universidad Viña del Mar y el Instituto de Seguridad del Trabajo.

               En febrero de 2024 un violento y letal incendio afectó de manera devastadora a las comunas de Viña del Mar, Quilpué y parte de Villa Alemana, dejando miles de damnificados, fallecidos y secuelas, muchísimo más profundas que las pérdidas materiales.

Para atender las necesidades de salud mental, se creó el Plan AURA (Acompañamiento Unificado para la Recuperación y el Apoyo), iniciativa orientada a fortalecer la atención en salud mental y el acompañamiento psicosocial de las personas y familias que resultaron afectadas por la emergencia. Una iniciativa impulsada por el Delegado Regional Presidencial, Manuel Millones Chirino.

Su puesta en marcha respondió a la necesidad de mantener y reforzar el apoyo a las comunidades damnificadas, considerando que las consecuencias de una catástrofe de esta magnitud se extienden mucho más allá de la emergencia inicial y pueden permanecer durante años, afectando el bienestar emocional y la salud mental de las personas.

Así lo explicó el Delegado Presidencial Regional, Manuel Millones, “Esto es el trabajo coordinado entre lo público y privado. Lo primero es el tamizaje, que son las primeras entrevistas, la hacen alumno quinto año del área vespertina, personas adultas. Y posteriormente, si surge a una situación más compleja, son derivados a una atención especializada, incluso si requiere fármacos hay un médico que acompaña. Y esa derivación, va a ser atendida con copago cero en Fonasa”

El programa tiene como objetivo entregar atención, intervención, contención y psicoterapia, fortaleciendo el acceso a prestaciones de salud mental para quienes han experimentado las consecuencias del desastre, mediante una respuesta coordinada y focalizada en los territorios más afectados.

 

Coordinación interinstitucional

En su diseño inicial, AURA contempla un universo de 250 personas provenientes de los sectores de El Olivar, Villa Independencia y Lomas las Torres, en Viña del Mar, además de sectores afectados de Quilpué.

La primera etapa corresponde a un programa piloto dirigido a 60 personas del sector El Olivar, para posteriormente, avanzar hacia la incorporación progresiva de personas de otros sectores damnificados. Así lo destacó el Subsecretario de Redes Asistenciales, Dr. Julio Montt.

“Este es un programa, una iniciativa piloto, pero que sin duda va a permanecer en el tiempo, y que da respuesta a un requerimiento muy sentido de aquellas personas que fueron afectadas por el megaincendio.  Solo cabe reconocer y felicitar esta iniciativa que muestra la forma en que primero debe responder ante una crisis como la que se dio el 2004, en forma articulada, en forma coordinada, y siempre teniendo el foco en los requerimientos de los usuarios”

Uno de los principales elementos del Plan AURA es su carácter interinstitucional. Mientras la Delegación Presidencial Regional cumple un rol de coordinación y articulación territorial, el Servicio de Salud Viña del Mar-Quillota Petorca, participa como contraparte técnica, aportando además a la articulación con la red de atención especializada. Así lo puntualizó el Director (S) del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca, Eduardo Lara,  “Todo el aspecto técnico va a ser tomado por la Dirección del Servicio de Salud con nuestros profesionales, para dar continuidad a esta atención. Esto no solamente es un tamizaje, esto también es una estabilización de todo el control y en todo el seguimiento, hasta el cierre de cada caso de cada uno de nuestros usuarios”.

Trabajo con las primeras familias

El trabajo con las familias comenzó a mediados de agosto, cuando el Departamento Social de la Delegación Presidencial Regional realizó el primer contacto con las familias consideradas para esta primera etapa.

El Plan busca instalar una respuesta que permita abordar las consecuencias emocionales y psicológicas derivadas del megaincendio, desde una perspectiva de acompañamiento, reconociendo que la recuperación de las comunidades afectadas constituye un proceso de largo plazo. Tal como los expresó Carlos Orellana, que perdió a parte de su familia en el desastre, “Para nosotros ha sido un regalo, puesto de que ya pensábamos que habíamos sido total y completamente olvidados.  Ha sido una iniciativa que nosotros aplaudimos, obviamente, como deudos. Hay que considerar que de alguna u otra manera, todos estamos enfermos, tenemos un grado de loquera (sic), y obviamente, que para nosotros esto ha sido bastante más fuerte, para aquellas personas que les tocó vivir, que somos sobrevivientes de esta tragedia, ha sido un golpe muy duro. Repercute también en los niños que estuvieron ese día que vivieron, que tuvieron que arrancar.”

La iniciativa contempla, además, una estructura flexible que permitirá ampliar progresivamente su cobertura e incorporar nuevas personas, a medida que se identifiquen necesidades en los territorios afectados. Este es el inicio, del largo camino para sanar las heridas que a simple vista, no se advierten.